<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-55863233163556731</id><updated>2011-07-08T00:08:52.746-07:00</updated><title type='text'>Papeles de Pensamiento Latinoamericano</title><subtitle type='html'>Papeles de Pensamiento Latinoamericano</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/55863233163556731/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Atenea Buenos Aires</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18062659367914077184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-55863233163556731.post-7137891608173888786</id><published>2009-11-11T08:14:00.000-08:00</published><updated>2009-11-11T08:14:30.368-08:00</updated><title type='text'>Sartre y la descentralización del sujeto europeo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_lCO2j6vhIXg/SvriySBaHYI/AAAAAAAABIk/yIqHPA9Qx4s/s1600-h/saturno_devorando_a_sus_hijos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_lCO2j6vhIXg/SvriySBaHYI/AAAAAAAABIk/yIqHPA9Qx4s/s320/saturno_devorando_a_sus_hijos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Maximiliano Basilio Cladakis&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su libro &lt;i&gt;La filosofía y el barro de la historia&lt;/i&gt;, José Pablo Feinmann sostiene que, en el prólogo a &lt;i&gt;Los condenados de la tierra&lt;/i&gt; de Franz Fanon, Sartre realiza una verdadera revolución filosófica: la descentralización del sujeto europeo. El pensador y escritor argentino señala que esta descentralización es mucho más radical que la que vendrá luego, en los años ´60, con el estructuralismo, ya que el sujeto descentralizado de los estructuralistas continúa siendo el sujeto europeo; es decir, el eje del pensamiento sigue siendo el mismo. Descentralizado o no, la perspectiva desde la cual se piensa es la del europeo, la del “conquistador”. En cambio, con Sartre, habría una inversión real del pensamiento, ya que el pensador francés habla de un nuevo sujeto histórico: los pueblos oprimidos del Tercer Mundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, si bien Sartre no fue el primer filósofo europeo en pensar el fenómeno histórico de la colonización, sí fue uno de los primeros en hacerlo desde la perspectiva del colonizado. Hegel y Nietzsche, por ejemplo, han tratado la cuestión pero siempre desde la perspectiva del europeo, del colonizador. Por el contrario, tanto cuando escribe sobre China, como cuando escribe sobre Cuba o Argelia, Sartre lo hace exponiendo el lugar del colonizado. El texto mencionado por Feinmann es uno de los más claros."Hacéis monstruos de nosotros, vuestro humanismo nos supone universales, y vuestras prácticas racistas nos particularizan" . El “nosotros” se refiere a los argelinos, es la voz de los que no tienen voz, mientras que el “vosotros” hace referencia a los europeos. El europeo pasa a hacer el Otro y es definido por las acciones realizadas sobre el “nuevo” sujeto hablante, sujeto al que las políticas coloniales convierten en “monstruo”. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Precisamente, Sartre señala que las riquezas, tanto materiales como espirituales, de las que Europa se jacta, tienen como condición de posibilidad la explotación de las colonias. La dinámica propia del sistema colonial radica en que el enriquecimiento de la potencia colonizadora es directamente proporcional al empobrecimiento de los países colonizados. Marx sostenía que el capital surgía teñido en “barro y sangre”, Sartre va a un paso más allá: la “Civilización” sobre la que se funda el humanismo universal europeo se yergue sobre la deshumanización de los nativos. Aquí, Sartre descubre una contradicción fundamental. Los valores liberales proclamados por Europa se presentan como valores universales del género humano, sin embargo, las bases materiales de dichos valores se sustentan en el no reconocimiento de los colonizados como hombres. Por un lado, el sistema económico colonial reduce las necesidades del nativo al mínimo indispensable para que pueda vivir y seguir produciendo a bajo costo. Por otro, se realiza un proceso de domesticación sobre los colonizados para que estos no se rebelen contra la explotación. Todo acto de rebeldía o de dignificación es castigado con la cárcel, con la muerte e, incluso, con las torturas. Junto al saqueo material se impone una política de Terror que intenta anular la subjetividad de los oprimidos para transformarlos en sub-hombres, en dóciles instrumentos de las potencias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con respecto a los movimientos de liberación nacional acontecidos en las colonias, Sartre ve en ellos la reivindicación de la condición de hombres de aquellos a quienes esta les era negada; “(…) no es una absurda tempestad ni la resurrección de instintos salvajes, ni siquiera un efecto del resentimiento: es el hombre mismo que se recompone” . Esto implica una nueva  forma de humanismo, superadora de las contradicciones del humanismo europeo. Hasta principios del siglo XX, el sujeto histórico era Europa. Los demás pueblos eran, o bien, espectadores pasivos, o bien, herramientas útiles para los europeos. Sin embargo, Sartre observa que el tercer mundo comienza a hablar su propia voz, a decir sus propias palabras; comienza, en fin, a ser sujeto de esa historia que lo negó por siglos. El alzamiento de los colonizados frente a las potencias representa la aparición de un nuevo sujeto en la Historia, el cual traerá consigo la universalización verdadera de la humanidad. En las últimas líneas del prólogo al texto de Fanon, Sartre afirma, incluso, que la Historia del hombre ya no le pertenece a Europa, sino a los pueblos oprimidos del mundo&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto último, sin lugar a dudas, nos compete. Pues, ese futuro, en tanto argentinos y latinoamericanos, en tantos habitantes del Tercer Mundo, también puede pertenecernos a nosotros. Siguiendo a Sartre podríamos decir que la condición necesaria para ello es asumir nuestra situación en el mundo, comprometernos con ella y sentirnos hermanos de quienes comparten nuestra historia; historia de opresión y de mil miserias, pero también de esperanza, de liberación y de futuro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/55863233163556731-7137891608173888786?l=papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com/feeds/7137891608173888786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=55863233163556731&amp;postID=7137891608173888786' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/55863233163556731/posts/default/7137891608173888786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/55863233163556731/posts/default/7137891608173888786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com/2009/11/sartre-y-la-descentralizacion-del.html' title='Sartre y la descentralización del sujeto europeo'/><author><name>Atenea Buenos Aires</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18062659367914077184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_lCO2j6vhIXg/SvriySBaHYI/AAAAAAAABIk/yIqHPA9Qx4s/s72-c/saturno_devorando_a_sus_hijos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-55863233163556731.post-6561673549410802066</id><published>2008-12-24T18:44:00.000-08:00</published><updated>2009-06-06T14:40:22.445-07:00</updated><title type='text'>Papeles de Pensamiento Latinoamericano</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_lCO2j6vhIXg/SVL0M-5uAbI/AAAAAAAAAlA/IRKkhkrDu8I/s1600-h/CheLatinoamerica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5283553816739709362" style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 166px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_lCO2j6vhIXg/SVL0M-5uAbI/AAAAAAAAAlA/IRKkhkrDu8I/s200/CheLatinoamerica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" equiv="Content-Type"&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cdany%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:webdings;" &gt;&lt;span style="font-family:Georgia;font-size:85%;"&gt;Edgardo Bergna&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:webdings;" &gt;&lt;span style="font-family:Georgia;font-size:85%;"&gt;Maximiliano Cladakis&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:webdings;" &gt;&lt;span style="font-family:Georgia;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-WEIGHT: bold; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:webdings;" &gt;&lt;span style="font-family:Georgia;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hegel sostenía que la filosofía era uno de los momentos fundamentales del despliegue espiritual de un pueblo. Cada pueblo, cuando filosofa, se piensa a sí mismo y lleva al concepto lo que él es en la experiencia histórica, su relación con los otros pueblos y su relación consigo mismo. Grecia, Roma, la Cristiandad, la Francia Revolucionaria y la Alemania Imperial. La filosofía se nutre y se arraiga en el mundo histórico para universalizarse en el campo de lo inteligible. La panacea de las ideas, sus cielos claros y elevados, donde el sol de la razón ilumina cada recoveco sin dejar nada librado a las sombras, surge de aquel mundo trágico, desgarrador y desgarrado, terrible, inefable, antinómico, azaroso, repleto de puntos oscuros, de círculos sin cerrar, de vidas sin realizarse, de proyectos truncados apenas nacidos, de ese mundo que es nuestro mundo, el mundo en el que nosotros, como seres terrenales y finitos, gozamos y padecemos, actuamos, amamos, vivimos y morimos. El pensamiento, aún el más universal y abstracto, brota de aquello que José Pablo Feinmann llama en su último libro “el barro de la historia”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sin lugar a dudas Hegel tenía razón al señalar a la filosofía como momento de la vida espiritual de los pueblos. Sin embargo, Hegel también se equivoca. Por un lado, para él, tanto América Latina como los demás pueblos de los que pertenecen al hoy llamado “Tercer Mundo” están exentos de espíritu, no tienen, por tanto, vida espiritual. Por otro, según el filósofo alemán, la filosofía siempre pinta “gris sobre gris” y debe también de “guardarse de ser edificante”. La filosofía no transforma (ni debe intentarlo) el mundo, sino que tan sólo lo describe. Precisamente, la tan conocida frase acerca de que “el búho de Minerva levanta vuelo al atardecer” no dice sino eso. La filosofía (el búho de Minerva) surge cuando ya está todo hecho, en el ocaso de los pueblos, cuando ya no queda nada más por hacer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Con respecto a lo primero debemos decir que no sólo nuestra América tiene una vida espiritual, sino también que todos los pueblos la tienen. Más allá de las definiciones que puedan atribuírseles a la palabra, el “pueblo” es siempre un pueblo humano. Y una de las características centrales de la vida humana es ser una vida espiritual (en tanto negación de las determinaciones de la naturaleza a partir de la transformación de esta por medio del trabajo). Claro, Hegel habla de un Espíritu con mayúscula que deviene luego Espíritu Absoluto en el Imperio Austro-húngaro. Lo que se inicia en Grecia llega, para Hegel (más precisamente para el Hegel maduro y que ocupa un cargo de funcionario dentro del mencionado imperio), a su &lt;i&gt;akmé&lt;/i&gt; durante el reinado de Guillermo III. En este, supuestamente, todas las contradicciones históricas encontraban su superación en una síntesis final que sería algo así como el broche de oro de la Historia. Efectivamente, según Hegel, la Historia había llegado a su fin. Como es sabido, esa misma Historia demostró (tal vez no a él, pero si a los que nacimos después) que se había equivocado. Estados Unidos, la Revolución Rusa, el Tercer Reich, las dos Guerras Mundiales, el ocaso de Europa, el surgimiento del “Tercer Mundo”, Hiroshima y &lt;em&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal"&gt;Auschwitz. La Historia siguió, a pesar de la &lt;/span&gt;Filosofía del derecho&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal"&gt; y de la &lt;/span&gt;Enciclopedia&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: normal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En lo que concierne a la tesis de que la filosofía sólo debe describir el mundo; la visión de Hegel es, mínimamente, limitada. En la &lt;i&gt;Crítica de la razón dialéctica&lt;/i&gt; Sartre sostiene que toda filosofía es práctica. En este texto se divide la historia de la filosofía moderna por etapas de acuerdo a los procesos sociopolíticos de Europa. Descartes y Locke representan el momento de ascensión de la burguesía, Kant y Hegel la consolidación de esta como clase hegemónica, Marx la irrupción del proletariado como clase revolucionaria. En efecto, la filosofía brota de un mundo del cual es su imagen teórica pero luego opera en ese mundo a modo de principio rector. Su manera de interpretar el mundo implica ya una transformación o conservación de este. La filosofía no es un juego inocente. Por el contrario, como bien dice Marx en la &lt;i&gt;Crítica de la filosofía del derecho de Hegel&lt;/i&gt;, es un arma. El pensamiento de Nietzsche se nutre, en parte, del horror de las clases altas ante el advenimiento de las clases populares; de la misma forma el pensamiento de Nietzsche sirvió (sea o no lo que este filósofo hubiera deseado) para fundamentar teóricamente algunas de las políticas de la Alemania hitleriana (y, vale agregar, para fundamentar hoy el neoliberalismo como sistema mundial). Teoría y &lt;i&gt;praxis&lt;/i&gt; se dan, por tanto, en una dialéctica en la cual la una se nutre de la otra y viceversa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Es, entonces, a partir de estas dos “equivocaciones” cometidas por Hegel desde donde &lt;i&gt;Papeles&lt;/i&gt; se propone pensar. Por un lado, pensar nuestro continente, su historia cultural, material y política, su pasado y su presente, y también la posibilidad, no de prever, pero sí de proyectar horizontes futuros. Somos argentinos y ser argentinos implica ser latinoamericanos, lo que significa ser “el patio trasero”, la periferia, el lugar de la opresión. Es pensar desde el lugar del esclavo hegeliano. Tal vez este sea el motivo fundamental que nos mueve a la creación de este espacio: realizar una filosofía del oprimido, una filosofía que, como pedía Sartre, vea al mundo desde los ojos del más explotado. Obviamente, los latinoamericanos no somos los únicos explotados. La explotación se da en todas las sociedades en las que impera el capitalismo; incluso, en el “Primer Mundo”. Sin embargo, este es nuestro lugar, Latinoamérica, y es en él donde realizamos nuestra historia y, por lo tanto, desde donde pensamos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por otro lado, si bien, como dijimos, nuestro motivo fundamental es pensar desde la óptica del más explotado, dicho pensar tiene también un claro objetivo político: la liberación. Pues pensamos la opresión en pos de la liberación. La liberación, a su vez, es doble: por un lado, es liberación con respecto al Imperio; por otro, es liberación con respecto al capitalismo. La situación histórica hace que la liberación nacional (contra la opresión imperialista) sea una liberación popular (contra la opresión capitalista) y que la liberación popular sea una liberación nacional. Para el “Tercer Mundo” alcanzar la soberanía implica romper las relaciones de sometimiento con las grandes potencias. Esto significa quebrar con la dinámica propia del capitalismo en expansión. Quebrar con esta dinámica, por su parte, es plantear un sistema alternativo a esta, un sistema que tienda ineludiblemente al socialismo, del cual Venezuela, Bolivia y Ecuador, sean, tal vez, las manifestaciones más claras.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Siempre se tuvo la sensación de que en América Latina estaba todo por hacer. Hoy en día, algunos entrevemos la posibilidad de iniciar un nuevo camino hacia la libertad y la justicia; un camino no exento de luchas y de batallas, pero que al fin, tras tantos años de miserias, genocidios y traiciones, nos brinda una esperanza. En &lt;i&gt;Papeles del Pensamiento Latinoamericano&lt;/i&gt; tenemos la firme convicción de que el búho de Minerva también puede comenzar su vuelo al amanecer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/55863233163556731-6561673549410802066?l=papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com/feeds/6561673549410802066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=55863233163556731&amp;postID=6561673549410802066' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/55863233163556731/posts/default/6561673549410802066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/55863233163556731/posts/default/6561673549410802066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://papelesdepensamientolatinoameicano.blogspot.com/2008/12/papeles-de-pensamiento-latinoamericano.html' title='Papeles de Pensamiento Latinoamericano'/><author><name>Atenea Buenos Aires</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18062659367914077184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_lCO2j6vhIXg/SVL0M-5uAbI/AAAAAAAAAlA/IRKkhkrDu8I/s72-c/CheLatinoamerica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
